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viernes, 19 de junio de 2015

TMT

Con la participación en la TMT se daba por finalizada la competición de las Trail Series Zaragoza que consistía en acabar tres carreras de montaña de 25 kilómetros cada una y sumando los resultados obtenidos se hacía la clasificación final.

Las dos anteriores las había acabado pero las sensaciones no fueron buenas debido a los discretos resultados. Por esta razón tenía ganas de correr para intentar resarcirme. El recorrido se lleva a cabo en la Puebla de Alfindén y la hora de salida es a las 4 de la tarde. Ésto sumado a las fechas en las que estamos, todo hacía presagiar que las temperaturas iban a ser muy altas. Para intentar aclimatarme, las semanas anteriores había entrenado en horas donde el sol estuviera muy presente. 



Pero para llevarnos la contraria, el día salió lluvioso y justo a la hora que se iba a producir la salida, las previsiones eran de tormenta. Para ser sinceros, me alegré, tenía muchas dudas de mi rendimiento si las temperaturas hubieran sido muy altas.

La carrera dio su pistoletazo de salida y mi idea era ir con precaución ya que el territorio no me lo conocía, así que empecé conservador. Esta prueba es de semi-autosuficiencia, solo hay 2 avituallamientos por lo que era de uso obligatorio llevar algún tipo de portalíquido. Yo opté por un cinturón con bidón de 500 centilitros ya que me pareció más ligero que una mochila. El resultado final fue negativo, ya que me molestaba mucho debido a su continuo movimiento. Además, casi no lo usé pero esto fue gracias a que no hacía calor.



Según avanzaban los kilómetros las sensaciones mejoraban. Me iba encontrando con compañeros que en las otras 2 carreras habían sido muy superiores por lo que me daban un punto de motivación extra. Entre ellos estaba Blasco, mi compañero de curro, que no lo había ni siquiera "olido" en las anteriores. Esta rivalidad sana es la que hace que tus resultados mejoren. 

No había subidas ni bajadas muy  exigentes y los tramos de llano eran largos por lo que se adaptaba mucho mejor a mis condiciones. Sabía que después de la famosa subida al Toro, los últimos kilómetros eran llanos. Tocaba exprimirse al máximo en mi terreno. Al final llegué a la meta con mucha fuerza y parando el crono en 02:13:08 en el puesto 42.



Estoy muy satisfecho con mi resultado. Además por fin he conseguido correr con cabeza e ir de menos a más, guardando energías para el tramo final. Para acabar de redondear el día, el equipo ANDANDAEH hemos acabado en un muy meritorio sexto puesto y por mi parte estoy muy orgulloso de haber podido aportar un buen puñado de puntos en esta última carrera. Por último, resaltar la organización que ha sido excelente, culminada con una gran comida popular para todos los participantes.

¡Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 02:13:08
Clasificación general: 42
Clasificación categoría: 12


                                          BANDA SONORA DE LA CARRERA


martes, 9 de junio de 2015

Camino de Santiago corriendo: Etapa 4

Torres del Río - Logroño (20km)

Amanece en la bonita localidad navarra al son de los cantos de los pajarillos que hace que me levanté a las 6:30. Nota importante para futuras incursiones en el Camino de Santiago: Indispensable llevar tapones para los oídos. ¡Cuantos minutos de descanso hubiera ganado gracias a ellos!

Es el último día de esta apasionante aventura. Me da mucha pena que se acabe aquí ahora que le estaba cogiendo el tranquillo. Desayuno con Anne tranquilamente y nos despedimos hasta que nos volvamos a encontrar en el camino, ella sale andando y yo decido apurar los minutos sentado en la terraza del Albergue Casa Mariela. Quiero guardar en mi mente los máximos fotogramas posibles del momento y reflexionar sobre todo lo vivido. 



Esta etapa me la voy a tomar con mucha calma, disfrutando de cada paisaje y despidiendome de los compañeros con los que he compartido vivencias todos estos días. La primera en encontrarme precisamente es Anne, sentada en un banco mientras escribe sus reflexiones, nos despedimos ya definitivamente hasta un nuevo encuentro. Al poco de despedirme me encuentro con los 3 mosqueteros de Cuenca con los que hago mucha parte del camino andando y divagando sobre la aventura a emprender en 2016. 

Esta etapa no es dura físicamente. Tiene partes del camino que están muy bien empedradas y unas bajadas por pista que hacen que me acuerde de algunos de mis compañeros de ANDANDAEH y de lo que disfrutarían bajando a toda velocidad por ellas. Además, corre una ligera brisa que hace el trayecto más agradable. Estoy cerca de Viana cuando me encuentro con el gran Maximiliano, un señor con el que compartí habitación el primer día y que a pesar de sus problemas físicos en los pies, solo tenía palabras de optimismo y una gran sonrisa para acompañarlas. ¡Me quito el sombrero ante la actitud de muchos peregrinos!



Llego a la única localidad que hay en todo el recorrido: Viana, un majestuoso pueblo donde hago una parada junto a otro compañero de San Sebastian con el que he compartido camino también durante estos días y me incita a que haga el "Camino Aragonés". 

He realizado estos 10 primeros kilómetros en 1 hora y 18 minutos, por lo que podéis ver, casi todo el trayecto andando. Así que decido hacer la otra parte del camino más fuerte y entrar en mi meta los más pletórico posible. Me encuentro muy cómodo, el trayecto es bastante favorable. La gran urbe riojana se divisa al fondo, ahí está el final de esta gran experiencia.

Llego a Logroño y lo primero que hago es ir directamente a la calle Laurel. Ahí degusto dos de mis tapas preferidas: el mini del Bar Lorenzo Tio Agus y la exquisitas papas bravas del Bar Jubera. Después de hacer feliz a mi estomago, me voy al Albergue Entresueños que es donde me esperaba la mochila. El lugar es un hotel normal pero con dos plantas reservadas para los peregrinos, me cuesta 5 euros usar sus instalaciones ya que no me voy a quedar a dormir. Me ducho y preparo la mochila por última vez, el siguiente destino es Zaragoza, es la vuelta a la rutina.

Atrás dejo 4 días muy intensos donde ha habido momentos de soledad, incluso diría de aburrimiento ya que no acostumbró a viajar solo. Pero los momentos buenos prevalecen de manera holgada. Todas las palabra que había oído acerca de esta experiencia son totalmente ciertas. No diré que me he encontrado a mi mismo ni que el camino me ha cambiado pero si puedo decir que es uno de los viajes que más me ha llenado. A partir de ahora empieza la planificación de un nuevo recorrido, esta vez más largo y con llegada a Santiago y espero que todos esos sentimientos que se han quedado a la mitad, los consiga completar.


                                              ¡BUEN CAMINO!

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lunes, 8 de junio de 2015

Camino de Santiago corriendo: Etapa 3

Estella - Torres del Río (29km)

A las 7 nos despiertan para que nos pongamos en marcha. A estas alturas solo quedamos 2 ciclistas alemanes, una mujer bulgara que se retiraba y yo. Como cada mañana, me voy a desayunar y a leer mi ya intimo Diario de Navarra.

Cruzo Estella andando y al poco tiempo de empezar a correr, lo que estaba esperando todo el viaje ¡La fuente del Vino! Una pequeña alegría en el camino cortesía de las Bodegas Irache. Me tomo un pequeño sorbo que me sabe a gloria, no me quiero ni imaginar que hubiera pasado si la fuente hubiera estado al final de la etapa.


Fuente del Vino
Esta etapa tiene poco desnivel, con los pros y contras que eso conlleva:
  • PROS: No hay cuestas donde sufrir.
  • CONTRAS: Es mucho más monótono y aburrido.
Van pasando los kilómetros y el calor empieza a acuciar. Esta vez la distancia entre los pueblos es más grande y el paisaje no es tan bonito. En el ecuador del camino noto una amago de pinchazo en el gemelo que me hace saltar las alarmas. Decido andar y en ese momento coincido con los colegas de Cuenca. Después de acompañarles un rato emprendo otra vez mi particular cruzada y satisfactoriamente   no noto nada en el gemelo. Llego a Los Arcos un poco desfondado. Repongo fuerzas a base de aquarius y cruzo el pueblo andando tranquilamente.

Se que solo me quedan 6/8 kilómetros pero se me hacen muy duros. El cansancio acumulado durante estos 3 días, el mal descanso y el calor están pasando factura. Pero no hay nada que una buena conversación no ayude, llego a Torres del Río junto a un compañero de Vizcaya hablando de si son mejor las Mizuno o las Sportiva e intentándome convencer para que me apunte a carreras de montaña del País Vasco.


La soledad del peregrino
Me instalo en el Albergue Casa Mariela, un sitio muy acogedor, con un dueño muy agradable, con tienda incluida pero con el inconveniente de que no se puede usar la cocina. Mi economía está ya en mínimos, tengo que subsistir hasta Logroño así que opto por hacerme un bocadillo de jamón en vez de acudir al restaurante.

En este albergue coincido con una persona muy importante en el camino, Anne, paso parte de la tarde con ella y me transmite muy buenas vibraciones con su experiencias vividas. Su vitalidad y positivismo hacen que esta aventura se torne aún más mágica. La otra parte de la tarde la paso con los compañeros de Cuenca y las gentes del lugar, los cuales nos enseñan sus experiencias en el mundo de los viñedos y el pacharán.

Es el tercer día y todo está pasando muy rápido. Solo pensar que mañana ya tengo que volver a casa me hace sentir tristeza. Sin lugar a dudas todo aquel que dice que el Camino de Santiago engancha, no le falta nada de razón.


Sansol
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Camino de Santiago corriendo: Etapa 2

Puente la Reina - Estella (22km)

Empieza la segunda etapa, la noche ha sido dura, no he podido dormir bien debido a los abundantes ronquidos de un compañero. Además, los caminantes empiezan a levantarse a partir de las 5 de la mañana por lo que el ruido es constante.

Me levanto a las 7 y ya solo quedamos en el albergue un ciclista y yo. Tranquilamente desayuno en una cafetería y me pongo al día de los acuerdos políticos de esta tierra haciendo tiempo mientras leo el Diario de Navarra. A las 8:30 emprendo el camino, cruzo el majestuoso puente románico con el que me despido de Puente la Reina, activo el GPS y a empezar a trotar.




A escasos kilómetros de estar en activo me encuentro con unas cuestas que ni el mismísimo Tourmalet. La primera media hora transcurre por caminos en pendiente continua. Toca hacer muchos tramos andando para dar luego paso a divertidas y empedradas bajadas. En Cirauqui decido comprarme un aquarius y llenarme el bidón con él. ¡Estamos de vacaciones, vamos a tirar la casa por la ventana!




Durante todo el trayecto voy encontrándome con mis compañeros del anterior albergue y eso me hace mucha ilusión. Todos se quedan sorprendidos y ponen por fin cara al rumor de que había "intrépido" que estaba haciendo el camino corriendo (Intrépido dícese de colgado). Van pasando los minutos y entre saludos y fotos llego a mi destino: Estella. Como había presagiado, he llegado muy pronto, Son las 11 de la mañana y el albergue no abre hasta las 12. ¡No problem!. Tiene fácil solución, me dirijo al bar más cercano y junto a una VOLL DAME DOBLE MALTA espero a que llegue la hora.

En el albergue ANFAS me tratan de maravilla, es un trato muy cercano y se desviven para solucionarte cualquier duda. Se lo recomiendo a todo peregrino que esté leyendo estas palabras. Eso si, había muy poca gente hospedada y de muy poco hablar salvo tres compañeros conquenses con lo que hice muy buenas migas y ya compartí el resto del camino.

Tarde soleada en Estella, tocaba hacer turismo. Igual peco un poco en este sentido ya que por la mañana me pego tiradas largas corriendo pero luego por la tarde soy incapaz de estarme quieto y me la pego paseando de un lado a otro. Visité el curioso Parque de los Desvelados y puse en remojo mis doloridos pies en las pozas saladas.




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sábado, 6 de junio de 2015

Camino de Santiago corriendo: Etapa 1

Etapa 1: Pamplona - Puente la Reina (24km)

Llego el lunes a Pamplona, me dirijo directamente al Hostal Hemingwey que es el que había concertado para pasar la primera noche. La tarde la paso junto a mis compañeros de fatigas Mikel, Eloy y Alex con unas cervecitas pero antes de descansar no me puedo ir sin probar los famosos pinchos navarros. Si tenéis la oportunidad de visitar Pamplona, parar en "La Mandarra de los Ramos" . En este local todo es a lo grande, sin lugar a dudas, las tapas más gigantes que he degustado en mi vida, sin perder un ápice de su calidad.

A las 23:00 me voy al hostal. Tiene todas las comodidades, pero el ambiente es muy frió. Soy el único español y eso se nota ¡Falta espíritu Mediterraneo!

Preparando el viaje, mi idea principal era hacerla en compañía de un amigo por lo que contratamos una empresa que te va llevando la mochila a las diferentes escalas que vas a hacer. Al final emprendí el viaje solo pero como ya lo había contratado, tuve que usar dicho transporte:
Así que para correr solo llevaba una pequeña mochila con comida, bebida, una libreta, dinero y móvil. Ya se que no es ser un peregrino 100% pero prometo que la próxima vez si lo seré.

Mi idea era no madrugar mucho ya que las etapas no me iban a costar tanto como si fuera andando, pero por los nervios, a las 8 ya estaba puesto en pie. Después de un copioso desayuno cortesía del Hostel Hemingwey, me puse en marcha a eso de las 10 de la mañana. 




Los 2 primeros kilómetros hasta llegar a las afuera los hice andando. Cuando ya dejé atrás los altos edificios empecé a correr. En el 5, la primera localidad: Cizur Menor y nada más acabar hay un desvío que nos introduce en caminos de tierra por primera vez. La gente se sorprende al verme correr, dicen que es el primero que ven en todo el camino. en cuanto empieza el primer desnivel me junté con un compañero argentino, Mikel, que estaba haciendo el trayecto en bicicleta. Después de charlar un buen rato, se para en una sombra a descansar, toca despedirse y decir la frase más escuchada por estos lares: ¡BUEN CAMINO!




Esta parte del camino es muy dura ya que hay que hacer cumbre al Alto del Perdón. Después de unas cuestas con bastante desnivel llego a lo alto (km 13,4). Aquí descanso un poco, foto de rigor junto a un monumento en honor a los peregrinos y vuelta al camino. A partir de aquí la dificultad del terreno disminuye, al contrario de la temperatura, llegando a los 30º grados. Después de atravesar Obanos, llego a Puente la Reina, me encuentro muy bien pero es el pueblo donde decidí pernoctar. Si no estuviese atado por la mochila grande, seguramente hubiera seguido unos kilómetros más.


Soy de los primeros en llegar al Albergue de los Padres Reparadores. Elijo litera, ducha, lavo la ropa a mano (No lo hacía desde los campamentos) y a por mi merecida cervecita. Me paso la tarde visitando el  pueblo e introduciéndome en el "mundillo del peregrino". Al ir solo y ser mi primer día me cuesta un poco pero las buenas vibraciones y el ambiente que se respira es extraordinario.



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