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lunes, 25 de marzo de 2019

IX Media Maratón Estela Navascués

Otro año más no podía faltar mi visita a una localidad a la que tengo mucho cariño. Ciudad vecina llena de familia, gran ambiente y mejor vermú: Tudela y su "IX Media Maratón Estela Navascués".

Nos encontramos en la recta final de la preparación del "XIII Maratón de Zaragoza", en apenas 2 semanas llegará el desenlace. Está siendo una larga espera desde que finalicé el "XXXV Maratón de Sevilla" y decidí alargar el estado de forma buscando acabar la temporada de asfalto en mi ciudad natal. En total, 5 meses de exigente rutina.

Como es normal, he tenido un bajón en el rendimiento después de Sevilla. una ligera mano ancha en la nutrición, acompañada de varios excesos, han provocado que mis entrenamientos de series hayan empeorado, al igual que las sensaciones. La única manera para disipar esas dudas era participar en una competición a modo de test. Por supuesto, Tudela siempre es una gran opción.

Huyendo de la marabunta. Fotos de Jose Miguel Buñuel

Acudimos Quique, Oscar y un servidor representando a ANDANDAEH. La carrera se celebraba a las 11 de la mañana, perfecto para no madrugar. Por contra, si el día salía soleado, el calor puede acarrear un serio handicap. Todo hace indicar que así será.

La táctica de mi entrenador era clara y concisa. Hacer 01:18:30. Ni más lento, ni por supuesto, más rápido. Ritmo constante a 3:43. Con esa idea me planté en la linea de salida. El recorrido no invita a volar, sobretodo al principio, recorriendo la calle Zaragoza en constante subida. 

Como anfitriones de honor, Fermin Cacho y la propia Estela Navascués. Corte de cinta, cuenta atrás y a........¡VOLAR! - ¡Vaya, lo he vuelto a hacer! -. Me dejé llevar por la estela (No precisamente de Navascués) de los participantes de la 10k. Los primeros 4 kilómetros salieron a 3:33. - ¡Bravo Tricas, solo tenías una norma que acatar y te la has saltado nada más empezar! -.

Visto el error, decidí levantar el pie del acelerador pero es posible que ya no hubiera arreglo. Por suerte, la primera parte de la carrera formamos una grupeta de 5 corredores a la que me agarré como una lapa. Los 10 kilómetros los pasé en tiempo previsto, 37:20. Aquí finalizarían los compañeros de la distancia pequeña y volvía el vacío a mi alrededor.

Conseguí enlazar con 2 corredores compartiendo asfalto hasta el kilómetro 13. Coincidiendo con un cambio de sentido, decidí hacer un cambio pero de ritmo. Buena decisión o no, así me lo pidió el cuerpo. A estas alturas sabía que iba en séptima posición. Tenía que arriesgar pero igual era demasiado pronto.


En cola del pelotón. Fotos de DN Running

Aguanté hasta llegar al último kilómetro. Justo al entrar otra vez en las calles empedradas del centro de la ciudad estaba la parte más dura. Una subida muy exigente hasta desembocar en la plaza Mercadal. Aquí se encuentra la peña "El Rebujito" de la que son miembros mi familia. Sabía que si aguantaba la posición hasta aquí, ya nadie me la podía arrebatar. Para darle emoción al momento y angustia a mi corazón, en la subida empecé a oír aplausos tras de mí. Me giré y ahí estaba lo que no quería ver, la figura de un atleta acercándose peligrosamente. Quemé todo el combustible que me quedaba y por fortuna, me valió.

Paré el crono en 01:18:17. Pese a la poca constancia de ritmos que he llevado, el resultado que me pidió mi entrenador lo he clavado. - ¡Otra vez tienes que especificar más...! -. Como anécdota, decir que yo y mis familiares vivimos una gran incertidumbre por saber si iba a subir al podio de mi categoría. Nadie me lo podía confirmar y solo quedaba esperar oír mi nombre por megafonía. Tras varios intentos fallidos en los que nombraron "Jorge" pero sin desembocar en mi apellido, el desenlace fue una cuarta posición y los premios acumulativos. El resultado: con las manos vacías para Zaragoza y encima llegando tarde a trabajar. Este año los podios se me resisten.

El tiempo conseguido no despeja mis dudas en referencia a mi estado de forma. Creo que tendré que replantearme los objetivos para el "Maratón de Zaragoza". Tengo 2 semanas para decidirlo, en 15 días lo descubriremos.

¡VA POR TI PRIMO!

Tiempo: 01:18:17
Clasifiación: 7
Categoría: 4

                                  BANDA SONORA DE LA CARRERA






lunes, 11 de marzo de 2019

CineRunner: 25 HORAS


Título Original: 25 Horas
País: España
Año: 2017
Dirección: Víctor Baena
Guión: Rocío González
Duración: 59 min. 


GÉNERO: Documental. Superación. Atletismo. Trail Running


SINOPSIS: Es un documental de retos y superación protagonizado por Mariano Navascués. Sin tener hábitos y rutinas de un deportista, afrontó su primera carrera de montaña de ultra distancia (102 kilómetros y 6100 metros de desnivel positivo) en la Ultra Trail Guara Somontano de 2015.


LO MEJOR: Es diferente al resto. Estamos siempre acostumbrados a ver documentales deportivos que se centra en grandes figuras, deportistas de élite. Esta vez está enfocado desde el punto de vista del corredor popular. 

Nos sentiremos más identificados con sus vivencias, anécdotas en carrera y todo el sufrimiento y sacrificio que conlleva para una persona normal afrontar una carrera de estas características. 

Personalmente, me ha encantado poder ver a tanta gente conocida. Soy de Aragón, corredor aficionado también. Si sois corredores los que me estáis leyendo, lo entenderéis. En este tipo de pruebas se crea una camaradería especial, difícil de explicar. Además, siempre solemos ser los mismos locos en todas las lineas de salida por lo que coincidimos muchas veces.


LO PEOR: Es una pena que casi no haya imágenes nocturnas. Durante estos tramos es donde se forja la verdadera fuerza mental del corredor de montaña. Horas y horas en absoluta oscuridad, acompañado únicamente por el haz de luz de tu frontal.



RESUMIENDO: No puedo ser imparcial ya que Mariano Navascués además de ser un gran comunicador, es compañero de trabajo y un tío GENIAL. Si eres corredor de montaña, de esos locos apasionados de las largas distancias. Te pones alarmas para estar atento a la apertura de inscripciones. Se te ilumina la cara solo con ver caldo caliente en un avituallamiento. Acabas diciendo: ¡Está va a ser la última vez! pero que al día siguiente, cuando desayunas con tus amigos, ya estás enfrascado en un nuevo reto. Si cumples todos estos requisitos, sin duda, te gustará.