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lunes, 4 de abril de 2016

III ULTRA TRAIL NOGUERUELAS

Seguimos avanzando en este 2016 a una velocidad de vértigo y con ello llegamos a la primera prueba exigente de la temporada: "III Ultra Trail Nogueruelas". Una carrera de 70 kilómetros y 3800 metros de desnivel positivo que transcurre a lo largo de la Sierra de Gudar.

Mi objetivo principal de este curso es acumular los puntos necesarios para poder acudir al UTMB y Nogueruelas reunía todos los requisitos para ser mi segunda muesca del cinturón. Se llevaba a cabo cerca de Zaragoza, la conocía de haber participado en la edición anterior y estaba perfectamente ubicada en el calendario.

Y como toda ULTRA que se precie, no podía faltar una amplia representación de ANDANDAEH. Capitaneando la misión estaba Fran, bien arropado por Tony, Marcos y un servidor.



Pasamos la noche anterior en el Hotel de Montaña de Rubielos de Mora, o mejor dicho, las horas anteriores ya que el despertador sonó a las 4:00 AM. Con algún que otro resoplido y legañas todavía por quitar, partimos hacia la salida. Hacía una mañana fría pero la climatología nos iba a regalar un día perfecto para correr: nada de viento ni lluvia y temperaturas agradables según fueran avanzando las horas. Así que a las 6 de la mañana y bajo las antorchas que engalanaban el pueblo, empezaba la aventura...

La edición anterior estuvo marcada por la nieve. Todo el recorrido estaba cubierto por un gran manto blanco, incluso tuvo que ser recortada la distancia (Hicimos 62 km) por seguridad. Pero esta vez era todo diferente. Mi percepción cambió totalmente, apenas recordaba las zonas. Lo que antes era una pista de nieve, ahora era un terreno bastante salvaje, lleno de maleza y piedras. Teníamos la idea de que la dificultad iba a ser menor pero nada más lejos de la realidad. El correr se hacía más dificultoso debido a la irregularidad del terreno.

Empecé la carrera con Marcos pero enseguida me encontré solo y así seguiría durante toda la carrera salvo momentos esporádicos en los que coincidía con algún compañero. En este tipo de pruebas en las que transcurren tantas horas es difícil llevar el mismo ritmo que otra persona ya que hay muchos altibajos en cada uno.

Así que la soledad iba a ser mi compañero. Y mano a mano fuimos haciendo cumbre en los diferentes picos que nos íbamos encontrando, hasta un total de 7. La dureza de esta edición me ha parecido muy alta. Las subidas eran cortas pero de una pendiente extrema. De eso ya se encargaban de avisarnos los fatídicos cartelitos azules donde nos marcaban el porcentaje al que nos íbamos a enfrentar:
Foto de Ramón Ferrer

¡ Y me asustaba yo al ver las pendientes del Anglirú en la Vuelta a España desde el sofá de mi casa! No obstante, en las pendientes funciono muy bien. Mi talón de Aquiles son las bajadas técnicas y de estas también teníamos algunas. Mis tobillos se van resintiendo mucho según pasan las horas y el terreno se vuelve más inestable. Soy una especie de híbrido entre los pulmones de Induraín y los tobillos de Falete. Tengo que dar lo máximo posible en las subidas y falsos llanos ya que en los descensos pierdo mucho tiempo.

Y así fueron pasando las horas, recorriendo mucho monte a través perfectamente señalizado, pocas pistas para poder correr y sendas de lo más variopintas hasta que casi 12 horas después regresé a Nogueruelas para cruzar la meta totalmente exultante. 



Ha sido la prueba en la que más he sufrido pero nadie dijo que esto iba a ser fácil. En estos momentos es cuando se crea el extraño embrujo del corredor de montaña. Nos quejamos de la extrema dureza de la prueba pero a la vez nos volvemos adictos a ella. Estoy totalmente enamorado de la Ultra Trail de Nogueruelas. Y todo es gracias a la gran labor de organizadores y voluntarios. Todo ha sido de sobresaliente, desde la mencionada señalización, los avituallamientos, la charanga a mitad de carrera (miedo me da ver el vídeo bailando...),la recena y ante todo,  la dedicación de toda la gente. ¡ENHORABUENA!

Solo queda recalcar que ya solo me quedan 6 puntos para mi sueño del Montblanc, espero en la Ultra de Jaca poder conseguirlo.

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 11:46:02
Clasificación general: 31

Participantes que acabaron: 66


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lunes, 30 de marzo de 2015

II Trails Nogueruelas

Los retos en asfalto ya los he ido consiguiendo poco a poco así que este año opté por adentrarme más en el mundo de las carreras de montaña. Es una disciplina en la que no tienes que estar tan pendiente del reloj por lo que no sientes esa presión de que el cronómetro te va persiguiendo.

Tras una mala experiencia en la "VII Carrera del Ebro", llegaba el momento de dar el salto definitivo y tirarme de lleno en la piscina de las "ULTRA". La elegida fue "II Trails Nogueruelas", un recorrido de 70 kilómetros por tierras turolenses sobre un desnivel de 3.500. Para este reto nos embarcó mi compañero Marcos, que por una lesión, al final no pudo venir. Así que el equipo de valientes estaba formado por: Jorge y Toni de Andandaeh, Oscar de Os Andarines d'Aragón y Patxi de Corredores del Ebro.

Durante toda la semana los nervios los estaba llevando bien hasta que llegó el momento de preparar la mochila con la que iba a correr.¿Que ropa me pongo?¿Pasaré frío?¿Que tipo de comida llevo? Una infinidad de preguntas pasaban por mi mente. Menos mal que iba con cuatro grandes expertos que me ayudaron en todo momento. Además, debido a la climatología, se habían visto obligados a cambiar el recorrido por nuestra seguridad. Durante gran parte del recorrido nos íbamos a encontrar el terreno con nieve, incluso en zonas que llegaban hasta los 40 centímetros, todo esto sumado a grandes rachas de viento. Pero ya no valía ninguna excusa, la mochila preparada, pocas horas mal dormidas y a las 5 sonó el despertador. ¡No intentes escapar, ya no hay marcha atrás! - resonaba en mi interior-, me abrigué y nos fuimos para la salida.



Era aún de noche cuando se dio el pistoletazo de salida por lo que tocaba empezar con la ayuda del frontal. Los primeros kilómetros fueron muy bonitos, empezando a subir en grupo mientras amanecía poco a poco. Al principio todo discurría bien hasta que en el punto 10, un grupo de corredores nos desviamos por una señalización un poco dudosa que nos hizo hacer 2 kilómetros de más hasta que volvimos al sendero correcto.

Nada más reponer en el primer avituallamiento (12km), con las fuerzas renovadas y debido a mi inexperiencia, me fui adelantando a mis compañeros, quedándome solo en el camino. Y de repente apareció la gran protagonista: LA NIEVE. Al principio, me pareció espectacular poder correr en solitario por un gran campo blanco impoluto solo modificado por la estela de pisadas que iban dejando los corredores.



Hasta el avituallamiento del kilómetro 33 disfruté como nunca lo había hecho antes en una carrera. A partir de ahí, todo empezó a endurecerse. El cansancio hacía mella y la nieve, que anteriormente me había parecido espectacular, se estaba tornando en una gran enemiga. Para combatir los momentos duros entra en juego otro de los aspectos más bonitos en este tipo de carreras; el apoyo entre los participantes. Debido a la dificultad de la prueba y al largo tiempo que pasas solo deambulando por el monte, es un alivio cuando te encuentras con otra persona y haces parte del camino con él. En las pruebas de asfalto, como voy dando el 100% no soy capaz casi ni de hablar, pero aquí se agradece tener a alguien con quien poder compartir experiencias. Quiero mencionar sobretodo a Rafa, con el que hice gran parte del recorrido y para mi, el más exigente. ¡Nos vemos en la próxima compañero!

En el punto 38 nos dieron un plato de pasta para recuperar acompañados al ritmo de ¡¡Una charanga!!. A estas alturas de la competición ya me había quedado sin reloj y sumado a que los voluntarios no sabían en que kilometraje nos íbamos encontrando, supuso un desgaste continuo a la ya de por si muy debilitada fuerza anímica. Una vez llegado al último avituallamiento y asegurándonos de que solo nos quedaban 5 kilómetros supe que lo había conseguido. ¡Iba a ser FINISHER!. Este último tramo se me hizo interminable pero ya nada me iba a arrebatar el cruzar la meta. Cosa que hice transcurridas 10 horas y 19 minutos de sufrimiento y alegría por igual.




Al final, por el cambio de recorrido y el desvío inicial, salieron 62 kilómetros y 3000 metros de desnivel. Esto del "ULTRA" es una sensación extraña, ya que durante muchos momentos te preguntas el porqué de forzar tu cuerpo de esta manera y si merece la pena. Si la recompensa es mayor a la dificultad por la que has tenido que pasar. Y solo hay una respuesta: SI. El poner tu cuerpo al limite y ver que si puedes superar esto, quiere decir que eres capaz de conseguir cualquier reto que te propongas.

¡Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 10:18:57:00
Clasificación general: 104
Participantes: 160


                                         BANDA SONORA DE LA CARRERA