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miércoles, 4 de noviembre de 2020

ULTRA SANABRIA (32,5 km 1640 D+)

 Llegamos a la tercera y última etapa. Físicamente me encuentro muy bien. Siempre he dicho que mi cuerpo se habitúa mucho mejor a las distancias largas. Si se hubieran realizado las 3 etapas seguidas, habría respondido bastante mejor. Soy de mecha larga y resistente.

No obstante, tenía ganas de que llegara este día. Me encantan las carreras de varios días pero Sanabria se me ha hecho especialmente dura. Esto es debido a las condiciones ajenas a la etapa en si. Tenía muchas ganas de estrenar mi coche nuevo pero no ha resultado tal como lo idealizaba. Mucho frío, cero descanso. Sin acceso a duchas y lavabos. Incomodidad general. Bien es cierto que vengo mal acostumbrado. En Andorra Trail, la inscripción era con hotel ,cena y buffet libre en el desayuno. ¡Cualquier comparación iba a salir perdiendo!

Puestos en materia, vuelvo a salir en el grupo de los favoritos. Esta vez voy a cambiar de táctica. Ayer salí como si de una 10k se tratara. Hoy voy a ser mucho más prudente, dosificar fuerzas e ir de menos a más. La salida es temprano. No ha amanecido aún. Debemos usar frontal para el primer tramo de carrera.

La primera parte es la "Senda de los Monjes" que completamos ayer pero en sentido contrario. Hoy toca descenso. La combinación bajada, noche y piedras no hace más que confirmar mi prudente táctica. Dejo que me vayan adelantando todos. Mi misión es no espatarrarme. 

Ya finalizando el trazado, empieza a salir el sol. Guardamos frontal y aparece el primer avituallamiento (5km) Es muy pronto y decido no parar. En estos momentos me encuentro con Manu Vilaseca. Coincidí con ella ayer, en las primeras rampas. Fue una de las artífices de mi pájara por intentar seguirla. Sabía que tenía nivel. Ahora llegaba el tramo de subida cronometrada. Siendo el último día, me apetecía ponerme a prueba. ¡No hay nada que perder! Decidí pegarme a ella como una lapa. Si lo conseguía, haría un tiempazo. Si no...bueno, si no lo conseguía...eso no me lo pregunté.

¡Que ganas de cruzar una meta!

Nos adentramos en un trazado muy técnico de rocas. Imposible llevar un ritmo constante. Debido a esto es por lo que aguantaba a su vera. Iban pasando los kilómetros y no parábamos de adelantar corredores. Yo me sentía muy bien de piernas y la mente cada vez estaba más fuerte. Lo que no acababa era la subida. En las 2 etapas anteriores, los tramos puntuables eran de unos 5 kilómetros como mucho. Aquí los habíamos sobrepasado hace tiempo. ¡Que ojo el mío! Voy y elijo el más largo para venirme arriba.

Por fin llegamos al final. Es una zona espectacular. Pozas, cuevas, parte de una presa abandonada. Con zonas así, es mucho más llevadero el sufrimiento. En el avituallamiento (15km) repostamos algo de fruta y a seguir. Ahora me encuentro con mi pequeño oasis particular, una pista bastante larga y llana. Activo mi modo asfaltero. Es aquella increíble sensación de venirte arriba, como decía el anuncio de Aquarius. No puedo dejar pasar la oportunidad y pongo pies en polvorosa. Sin querer, voy dejando a Manu detrás. No hay problema. En cuanto vuelva a endurecerse la carrera, me pillará de nuevo.

Inevitablemente, el momento pista se tenía que acabar en algún momento. Unos voluntarios me marcan girar a la derecha. El último ascenso de la etapa. ¡El último ascenso de la ULTRA! Con ese pensamiento lo afronto. Superado esto, ya solo será dejarse llevar. La subida es bastante incomoda. Hay mucho barro que se te pega a la suela de la zapatilla y el cansancio acumulado pesa incluso más. Por suerte, coincido con los corredores de otra modalidad y me voy agarrando a ellos. Son escasos metros pero me hacen estar en constante tensión competitiva. 

Se divisa el avituallamiento en la laguna de los Peces (24km). Llego como si fuera la meta. ¡Prueba superada! Tengo una conversación muy amena con voluntarios y organizadores. Les digo que me he quedado con ganas de más y me invitan irónicamente a que les ayuda a desbalizar mañana. Agradezco el detalle pero tengo prisa....

Bordeamos el agua por un sendero muy cómodo pero de corta duración. Enseguida desvío y a guerrear. Lo que antes dificultaba la subida, ahora es hacia abajo. Todo barro y charcos. Poco a poco, mi parte inferior del cuerpo va cambiando de color. Voy cogiendo un tono marrón oscuro. Tengo entendido que el barro viene muy bien para la piel, elimina impurezas. Así que decido meter el pie en todo barrizal que veo. Voy a llegar a meta con 10 años menos.

Al suelo en 3, 2....

Me vuelven a adelantar corredores. No pasa nada, mi misión es no caerme. Después de más de 7 kilómetros de bajada llegamos a Vigo de Sanabria. Había estado la tarde anterior y se que solo me quedaba recorrer un bonito sendero entre bosques y llegaríamos a meta. Me junto con un portugués que me hace de liebre. Ahora que caigo y recapacito, durante toda la mañana me he convertido en un polizón. Me he ido agarrando a todo aquel que se cruzaba en mi camino. Aún recuerdo aquellas gloriosas carreras en que yo llevaba el mando pero amigos: - ¡No estoy para más! -.

Llegamos a meta y las sensaciones son contradictorias. Muy feliz por haber finalizado pero el recibimiento es tan frío que no llegas a disfrutar del momento. Este maldito virus está cambiando nuestra forma de vida. Espero que lo podamos combatir pronto y volver a la normalidad. 

Por todo lo demás, ha sido una carrera increíble. Este deporte te hace conocer lugares que no imaginabas pisar. 600 kilómetros de viaje, incomodidades para descansar, mucho frío. Parecen muchos "contras" pero sin duda, poniéndolo todo en una balanza, las cosas positivas ganan por goleada. Larga vida a Ultra Sanabria. Si habéis sido tan valientes de sacar adelante la carrera en 2020, vuestro futuro es muy prometedor.

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 04:02:22
Clasificación general: 33

Participantes: 100


                                           BANDA SONORA DE LA CARRERA



 

martes, 22 de septiembre de 2020

ANDORRA TRAIL (33 km 2000 D+)

Este segundo día nos hospedamos en el Hotel Imperial. Además nos ha tocado la suite. Eso es que nos han visto pintas de profesionales. ¡Que mal ojo tienen! Habrá que graduarse la vista....Pasamos la tarde descansando y nos dan de cenar a todos los corredores en la Pizzeria Angelo. La verdad es que alucino con lo que nos sirven. Realmente, me han conquistado. Como estrategia, Gorka y yo nos bebemos una botella de vino para cenar los 2 días. Estamos compitiendo pero también estamos de vacaciones. Hay que buscar el equilibrio perfecto.

Recalcar que me ha gustado mucho la experiencia de competir en una carrera por etapas pero con al aliciente de convivir con el resto de corredores. Los momentos del desayuno y la cena en común han sido muy gratificantes. Al fin y al cabo, somos muchos locos con los mismos gustos.

El domingo tenemos la misma hora de salida que ayer, a las 08:13:30. Lo nuestro es pura regularidad. Otra vez me enfrento al duro envite con el buffet libre del desayuno. Por ser domingo y tratarse de la última etapa, me salto las normas y desayuno todo lo que no recomiendan. Hay que probar estrategias nuevas.

Teníamos bastantes dudas de como iba a despertar nuestro cuerpo. Creíamos amanecer como C3PO pero me siento más bien Han Solo......en "El ascenso de Skywalker". Salimos en el puesto 23 y nuestro objetivo es quedar entre los 20 primeros. ¡Vamos allá!

La etapa de hoy en principio es más accesible. Los primeros 10 kilómetros son bordeando una ladera. Típicos sube bajas pero sin excesivo desnivel. Me parece mucho más acertado que ayer. El cuerpo puede ir entrando en calor y aclimatarse a la situación. En la primera etapa, desde el primer minuto ya empezaba el ascenso y eso nos fundió.

¡Que me dices del paisaje!

Hoy veo mejor a Gorka. Un ritmo más ágil. Antes de afrontar el primer ascenso, hay un miniavituallamiento para reponer agua y tomar algo de fruta. Opto por una pera y que empiece la fiesta. Aflojamos el ritmo y toca tirar de cuadriceps otra vez. Esta parte de la etapa transcurre por un bosque y la subida es en zig zag. Muy agradable. Yo voy a la cabeza. De vez en cuando grito: -¡OSO ONDO!- . A lo que Gorka me responde a lo lejos: -¡BAI!-. Señal de que todo está en orden, puedo seguir tirando.

En el kilómetro 13 llegamos al avituallamiento. De momento ha sido una etapa muy tranquila. Solo nos han adelantado una pareja femenina que parecía que volaban, a la postre, fueron las campeonas. Hemos ido en solitario la mayoría del tiempo por lo que no nos encontramos aglomeraciones esta vez a hora de rellenar los bidones. Charlamos un poco, reponemos y a seguir ascendiendo.

Nos adentramos en otro tipo de bosque. Más seco y con menos vegetación. Muchas rocas grandes acompañan al paisaje de pinos. Me recuerda a mi pueblo, Vinuesa. Poco a poco vamos ascendiendo hasta llegar a un claro. Desde esta posición vemos como otros corredores están haciendo ya cumbre. A nosotros aún nos queda bordear un último monte. Esta parte es la más técnica de la carrera. No obstante, tienes cuerdas y cadenas para ayudarte. Con cuidado, enseguida lo sobrepasas.

En la cima el Bulto de la Pica (2361m) está el punto de control. Disfrutamos de las vistas sabiendo que lo que nos toca afrontar a partir de ahora es mucho más sencillo. A lo lejos divisamos unas antenas. Es donde se encuentra el avituallamiento y a partir de ahí, solo nos quedará descender.

Lo que nos separa de un pico a otro son 3 kilómetros de cresteo para alucinar con lo que nos rodea a uno y otro lado. Al principio, el trazado es muy pedregoso. Pienso que se va a hacer muy largo porque no se podrá correr. Para mi alivio, enseguida salimos a un claro donde poder correr a gusto. Dar vidilla a las piernas después de tanto ascenso.

El tramo dura poco. Ahora pasamos al terreno favorito de Gorka. Cresteo puro y duro. Rocas, cadenas y zonas técnicas. Es el momento de sacar la cabra que llevas dentro. A mi personalmente no me agrada ya que siento que no avanzo pero también es perfecto para recargar energías.

Equipazo

Llegamos a las antenas, situadas en el Pico de Carroi (2291). En el avituallamiento nos damos otro homenaje. Una cerveza con limón helada que me parece la mejor del mundo....y eso que es Cruzcampo. Los voluntarios nos informan del tramo que nos queda mientras nos instan a comer una y otra vez. Me recuerdan a mi madre cuando voy a visitarla: ¡Come un poco de jamón!- ¡Llévate este tupper! - ¡Te pongo una cucharada más! -. Impecable su trabajo. La comida es fundamental en carreras de larga distancia. Siempre es bueno que alguien nos lo recuerde.

Nos quedan 13 kilómetros de bajada. Los primeros 5 son por terreno pavimentado. Es perfecto para poner pies en polvorosa. Hacer que pase el tiempo muy rápido pero Gorka está un poco cargado de piernas y tenemos que bajar el ritmo. ¡No pasa nada! ¡Hemos venido a gozar!

Se alternan sendas por bosques y tramos de asfalto hasta llegar a una rotonda. Ahí nos metemos en una bonita pasarela de madera paralela al rio Madriu. Dan ganas de saltar al agua. El calor y el cansancio están en su máximo esplendor. El rio nos lleva directamente a la entrada de Escaldes. Mientras transitamos por sus calles, se nos ocurre hacer una entrada a meta vistosa. Incluso la ensayamos.

Cuando se divisa el final, nos ponemos la mascarilla como marcan las normas. Empiezo a dar la cuenta atrás para nuestra entrada triunfal. En 3, 2, 1..... ¡Menuda chapuza! Nuestra intención era hacer un salto super simétrico y rítmico. El resultado, parece que estamos huyendo de la policía. Seguiremos mejorando en futuras ediciones.

Hicimos lo que pudimos...

Cruzamos la meta y los organizadores nos obsequian con un cencerro. No nos podía venir más al pelo el regalo. Se preocupan por nuestro estado. Si nos ha gustado la carrera y la zona. El trato así al corredor me parece estupendo. Se nota que son personas que aman su carrera y te transmiten su entusiasmo. Porque no estaban abiertas las inscripciones para 2021 sino me hubiera apuntado ahí mismo.

Al final, la carrera ha sido más dura de lo que parecía y los abandonos han provocado que subamos al puesto 16. Se nota que es de las primeras carreras en la era Covid y la forma física no es la mejor. Nosotros contentísimos con nuestro resultado. Siendo sinceros, creíamos que el rendimiento iba a ser bastante peor. 

Con respecto a la carrera, me ha encantado. Andorra es espectacular, la organización impecable. Todas las medidas de seguridad se han llevado a cabo a rajatabla. Al final, este tipo de actividad está libre de aglomeraciones y no hay peligro alguno. Esperemos que empiecen a dejar hacer más competiciones así. Solo hay que tener cabeza, actuar responsablemente y respetar las normas.


!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 12:58:29
Clasificación general: 16

Participantes finalistas: 23

                                              BANDA SONORA DE LA CARRERA






martes, 15 de septiembre de 2020

ANDORRA TRAIL (29 km 2500 D+)

Por fin llegó el momento. Tantos meses esperando volver a sentir la sensación de ponerme un dorsal, mascar la competición, disfrutar del ambiente, incluso de los nervios antes del pitido inicial. Todo ese conjunto de situaciones estaban a punto de reaparecer e iba a ser en "Andorra Trail".

Ante la situación que vivimos en el país, mis esperanzas de volver a competir en 2020 eran nulas. Después de 4 meses de intensa preparación preparando el "Maratón de Zaragoza", llegó la terrible noticia de la pandemia. Empezó el confinamiento y con ello, la suspensión de carreras. En mi caso, la citada maratón, Els Bastións, Ehunmilak y Tor de Geants entre otras. El panorama era tan desolador que fui perdiendo la motivación. Bien es cierto que mientras duró el encierro, hice mucho deporte. Había que matar el tiempo de alguna manera. 

Como contrapunto, dejé de cuidarme nutricionalmente. El tinto de verano y las patatas fritas campaban a sus anchas por mi casa. En mi caso, para entrenar, necesito un objetivo. En cuanto no tengo ninguno, mi seriedad se desvanece. Gracias a Etrail Zaragoza y su iniciativa de competir virtualmente en diferentes rutas, seguí entrenando de forma constante pero todos sabemos que no es lo mismo.

Un día, mi compañero Gorka me llamó y me habló de una carrera que sobrevivía en el calendario. No me tuvo que dar mucha información. Simplemente confirmé que no trabajaba ese fin de semana y le dije un SI rotundo.

¡Todo listo!

La carrera en si era: Andorra Trail. Una nueva modalidad de competición en parejas durante 2 etapas de exigente montaña. Tenía el aliciente de poder coger un pack completo que incluía 2 noches en un hotel con pensión completa. Era lo más parecido a unas vacaciones que íbamos a tener este verano. Triste pero cierto.

Debido a las medidas de seguridad e higiene, la comida post carrera se suspendió para evitar aglomeraciones en la zona de meta. En esta misma zona, la de salida y los avituallamientos era obligatorio el uso de mascarilla y desinfección con gel desinfectante. Además, la salida era escalonada. Una pareja cada 30 segundos.

Ninguno de los 2 llegamos en un momento de forma excelso, es más, todo lo contrario. Hablando de mi, con un exceso de 7 kilos de más en mi cuerpecito. ¡Y eso que no he tenido ni festivales ni fiestas patronales! Eso no importaba. La ilusión ganaba al físico esta vez. Este fin de semana no tocaba competir, tocaba DISFRUTAR.


Etapa 1: Escaldes-Engordany   -   Sant Julià de Lôria (29km 2500 D+)

Nos hospedamos en el Hotel Mola, al lado del famoso balneario de Caldea. Si venís a Andorra, que sepáis que no hay casi zonas de aparcamiento gratis. Tendréis que pagar por ello. La mejor solución, sacarte un bono de 3 días para reducir los gastos. Una vez hacemos todo los tramites de la recogida de dorsal, pronto a cenar y a la cama.

Nuestra hora de salida es a las 08:13:30. Estamos al lado de la salida y no hace falta madrugar mucho. Igual es porque es como si fuera la primera vez, pero los nervios no me han dejado descansar bien. Acudimos al buffet libre de desayuno y....¡Madre mía! Tengo que dejar pasar ante mi bandejas de huevos revueltos, bacon, donuts y demás manjares. Me centro por el bien del equipo.

Esta primera etapa es de las que no te deja indiferente su tramo inicial. Para romper el hielo, después de meses de inactividad, tenemos 9 kilómetros y 1630 D+. O lo que es lo mismo....Patapúm Parriba. Mi colega Gorka sale muy alegre en el tramo asfaltado de Escaldes. Se nota que también necesitaba sentir la competición.

Acabando la primera subida

Apenas unos metros de carretera y cogemos un desvío que nos introduce de lleno en la montaña. Primero por un camino empedrado y luego tierra. Desde el primer metro empieza el desnivel. Hay que dejar de correr y empezar a coger un ritmo vivo mientras andamos. En seguida pasamos a las primeras parejas. La emoción del principio nos ha podido. Cuando ya empezamos a sudar sin control y el corazón se acelera, nos damos cuenta que ésto va a ser duro. Aminoramos el paso y a sufrir.

Los primeros 4 kilómetros lleva la batuta mi compañero. A mi me cuesta más entrar en calor. Una vez llegamos a un descansillo, cojo yo los mandos del equipo y pongo una marcha más. No muy exigente pero constante. Aún nos quedan 5 km. Se nota nuestra poca preparación pero yo estoy disfrutando de volver a sentir ese gusanillo. Nos adelantan varias parejas. Hoy me da igual. Saludos y deseos de ánimo para todos. 

Poco a poco vamos dejando el espeso bosque atrás y con ello, la sombra. Por suerte, hace una mañana agradable y no se notan los estragos del calor. Al llegar al claro, es más fácil divisar la cumbre (Tossa de Braibal a 2643 metros) . Enseguida la veo y le digo a Gorka que casi lo tenemos. Falsa Alarma. ¿Nunca os ha pasado que estáis en la cima y cuando llegáis aún queda otro repecho? Pues esto mismo nos pasó 3 o 4 veces hasta que llegamos ya al punto geodésico. 

Una vez allí, disfrutar de las vistas, del reencuentro con los voluntarios y celebrar nuestra primera montaña en la era pandémica. Pasado el duro tramite inicial, ya solo quedaba lo más fácil. Si, 20 kilómetros, pero fáciles en comparación a lo vivido.

Mi primera meta en 7 meses

Primero cresteamos y en seguida nos ponemos a descender por una ladera un tanto técnica. Si en estos meses había perdido la forma considerablemente, imaginaros que ha pasado con mi destreza. Si antes parecía un pato mareado, ahora se puede confirmar que ya los soy. Gorka, más ágil en estas lides, se pone en cabeza mientras yo voy echando el culo a tierra más de una vez. 

Poco a poco llegamos al lago Azul, otra increíble panorámica que nos regala este país. A estas alturas ya nos ha adelantado mucho gente y llegando al avituallamiento, coincidimos bastantes corredores. La consigna es clara. Cada voluntario se encarga de rellenarte bidones y ofrecerte lo que tu quieras. Tu como corredor lo único que tienes que hacer es no tocar nada y una vez recibido lo que deseas, alejarte a un lugar espacioso. ¿Parece fácil verdad? Pues aún con todo, parece que hay gente que le cuesta entender. Los voluntarios y la organización perfectos. El suspendido es para nosotros los participantes.

Reponemos fuerzas y nos disponemos a afrontar el siguiente repecho. Las fuerzas ya empiezan a ir justas y la inactividad de los meses atrás va apareciendo en las piernas. Yo voy más fresco que mi compañero. Intento poner un ritmo rápido pero sin forzar. Cruzamos valles, vamos paralelos a riachuelos, bosques, explanadas donde el único acompañante es el sol. Una gran variedad de paisajes en el menú. En una de esas, a Gorka le dio por jugar al baloncesto y encestó su pierna en un agujero del suelo. Por suerte, fue un tiro limpio y todo quedó en el susto.

Llegados al último avituallamiento, en el refugio del Claror (18km) ya solo quedaba un pequeño escollo de 300 metros positivos y afrontaríamos un largo descenso hasta la meta. Llegar a la parte más alta cuesta, el calor ya empieza a hacer de las suyas pero lo conseguimos. Cogemos aire, Gorka se pone en cabeza y empezamos a descender. Al principio es un poco técnico por las piedras sueltas. Luego mejora. Empieza a discurrir por una senda muy rápida perfecta para dar rienda suelta a tus piernas...o lo que queda de ellas.

En mi reloj ya se acerca la distancia de los 29 kilómetros pero el pueblo se sigue sin divisar. Llegamos a una fuente donde están unos voluntarios y nos transmiten la información que no queríamos oír. Aún quedan 4 km. En muchas carreras pasa. No es lo mismo las distancia oficial a la real. Estamos ya acostumbrados pero sigue doliendo escuchar algo así. Además, nos comunican otra bonita noticia. Nos vamos a encontrar un último repecho antes de llegar a San Julià. ¡Bien!

Las sorpresas de los repechos finales son desmotivadores pero hoy estamos para disfrutar, recuerden. Que nadie nos quite la sonrisa. Cuando estamos a punto de llegar nos damos de bruces con una situación muy peligrosa. Nos encontramos con una compañera tirada en el suelo rodeada de otros corredores. Al principio pensamos que ha sido una caída pero enseguida nos damos cuenta que se trata de un golpe de calor. La chica lo está pasando mal. La asisten tapándole con una manta, poniéndola de lado e intentando que no se trague la lengua. Hablarle en todo momento y que siga despierta hasta recibir ayuda externa.

La actuación de los demás corredores fue estupenda. Nosotros nos quisimos acercar a la meta (Estábamos apenas a 1000 metros) para pedir ayuda. En ese momento ya subían voluntarios de la Cruz Roja para socorrerla. En situaciones así te das cuenta que correr en la montaña no es ninguna tontería. Hay que extremar las precauciones. Cualquier material obligatorio propuesto por la organización es algo que nos beneficia a todos. Acceder a los diferentes puntos de carrera es muy difícil. Tener unos mínimos conocimientos de primeros auxilios es fundamental. Hidratarse y comer tiene que ser una constante. Por fortuna, la consiguieron evacuar, hospitalizar y acabo todo en un susto. ¡Un abrazo compañera!

Llegamos a meta con el disgusto en el cuerpo aún. Ver algo así te da que pensar y lo analizas todo desde otro prisma.  Por motivos de seguridad, no nos podemos quedar en la zona de meta y vamos directamente el hotel donde nos ducharemos. Hemos quedado en las últimas posiciones pero eso hoy es lo de menos. Disfrutemos de nuestra estancia en Andorra, descansemos y mañana será otro día....


!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 06:53:02
Clasificación general: 23

Participantes: 32

    BANDA SONORA DE LA CARRERA





martes, 29 de enero de 2019

IX MARATÓN DE TARRAGONA

Arrancamos 2019. Otro año más en los que intentar buscar nuevos retos. Quizás mejorar tu marca personal, igual lo que buscas es acumular puntos para poder ir a UTMB o sencillamente intentar engancharte de una vez por todas a esto de correr. Yo tengo muchas ideas en mente pero lo que no cambia es empezar la temporada en el "IX Maratón de Tarragona".

Es el quinto año consecutivo que viajo a tierras tarraconenses y la ilusión sigue intacta. No obstante, esta vez había una gran novedad. No iba a correr el maratón. Es una pena porque cada año iba mejorando un poquito tanto en tiempos como en clasificación, incluso llegando a quedar en 5ª posición en 2018. Hay una razón de peso. Mi gran objetivo este año es el "Maratón de Sevilla" que se celebra el 17 de febrero. Mi entrenador, Fernando, me recomendó participar en la modalidad de 30k. Quedan solo 3 semanas y no era aconsejable someter al cuerpo a un esfuerzo tan intenso. Yo, como buen integrante de ANDANDAEH, hubiera corrido la distancia larga sin pensármelo pero una parte importante de la labor del entrenador es saber echar el freno a sus alumnos y yo soy un potro desbocado.

Esta vez también tenía una táctica que cumplir. Ir a 4 minutos el kilómetro y en el último tramo intentar acelerar a 3:45 (ritmo estimado en Sevilla). Esta parte me iba a costar más. Mi ímpetu inicial es difícil de controlar. 

Se dio el pistoletazo de salida a las 9 de la mañana acompañado de grandes ráfagas de viento, llegando a los 90 km/h. En cuanto empezamos, me mimeticé con la carrera. Son tantos años corriendo por estas calles, que las siento mías. Casi más que en mi ciudad natal, Zaragoza. Sus largas avenidas, esas cuestas que quitan el hipo, los fotógrafos animando sin parar, la soledad del puerto, las estatuas que te vigilan.....Cada año cambian de recorrido pero no me importa. Me encanta correr en Tarragona.

Los primeros kilómetros, sabiendo que eran favorables, me dejé llevar por la situación, bajando de 4 minutos. Mi cabeza era una discusión constante. La parte izquierda del cerebro, la racional, me decía: -¡Baja el ritmo! ¡Haz caso a lo que te han dicho! Mi lado derecho, el impulsivo, contrarrestaba gritando: -¡Aprieta que es bajada! ¡Luego compensas! Si me conocéis un poco ya os podéis imaginar el resultado. No puedo luchar contra mi mismo, contra lo que soy.......¡APRETÉ!


¡Más a gusto que en brazos! Foto de Canofotosports

Este año también participaba Hector Franco, compañero de los Correcaminos de Alfindén y claro favorito a la victoria final. En el cruce donde nos separábamos de la carrera de 10K vi como se desviaba. Me pareció raro, pensé que igual corría esa modalidad. Al final resultó que se había equivocado. Me pena mucho porque viendo los resultados, habría ganado seguro. Esto se hubiera solucionado con algo de organización. Es verdad que Hector habría tenido que estar más atento pero quizás llevando dorsales de distinto color, los voluntarios se hubieran dado cuenta, avisándole de su error.

En el kilómetro 10 llegamos a la zona del puerto. En este momento, las rachas de viento estaban en pleno apogeo, era como correr contra una pared. Siempre piensas que luego te favorecerá, empujándote por detrás dejándote llevar, pero la realidad es bien distinta. El esfuerzo que has hecho al principio ya no te lo quita nadie. Como prueba, este kilómetro se me fue a los 4:30.

Lo bueno del maratón con poca participación es que acabas conociendo a todos los compañeros. 5 años seguidos participando ha provocado crear una camaradería con José Luis y Marc. Además, los 3 hemos ido mejorando paralelamente. al principio compartiendo liebre de 3:15, luego Sub3 y más tarde, luchando en solitario. Sería raro participar y no verlos. Tenemos un pique sano donde nos respetamos y hace sacar lo mejor de nosotros. Sin yo saberlo, ellos iban segundo y tercero en el maratón y les estaba viendo constantemente delante de mi. En cada giro, José Luis me gritaba: - ¡No me vas a pillar! -. Poco a poco, sobre el kilómetro 20, conseguí enlazar con Marc. Recordamos ediciones anteriores y le dije que este año hacia la corta así que me despegué, a mi solo me quedaban 9.


Con la cantera

Seguí apretando para ver si podía enlazar con José Luis pero al final las 2 carreras se separaron. Al finalizar, me comentó que creía que yo participaba en el maratón. Eso provocó que diera lo máximo para que no le alcanzara, mirando hacia atrás esperando no ver mi sombra. Me alegro mucho que haya sido en parte el culpable de que al final acabara en 2ª posición. ¡Enhorabuena pero el año que viene no te libras de mi!

En el tramo final intenté seguir el ritmo, poniendo mi mejor cara, aprovechando la presencia de toda mi familia. Paré el crono en menos de 2 horas. Al final, no hice mucho caso a la táctica planeada. No obstante, las sensaciones son buenas. No he corrido al 100% como me dijo mi entrenador. El desnivel y la climatología era bastante desfavorable. Ésto me da confianza para afrontar Sevilla aunque soy consciente que ahí me enfrentaré a 12 km más.

Como contrapartida, se me ha quedado una sensación agridulce. Si hubiera corrido el maratón, habría hecho podio, y porque no, haber luchado por la victoria (El ganador hizo 2:42). Se que el objetivo principal lo tengo dentro de 3 semanas, que correr 42 km me hubiera perjudicado más que beneficiado pero para corredores como nosotros, subirse a un cajón es algo muy emotivo. Desde el mismo día de hoy, ya tengo nuevo reto: Maratón de Tarragona 2020.


!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 01:56:12
Clasificación general: 8

Participantes que acabaron: 319

                                              BANDA SONORA DE LA CARRERA



martes, 10 de julio de 2018

Camino de Santiago corriendo

Etapa 1: Somport - Jaca (30,5km)

Tienes varias opciones para empezar el Camino de Santiago Aragonés. En mi caso me trasladé en autobús a Jaca y me hospedé en el albergue de peregrinos (11€) para al día siguiente a las 8:25 de la mañana trasladarme a Somport en otro autobús (2,75€) donde empezaría la ruta.


El Camino Aragonés tiene muy pocas visitas anuales. Hay que recalcar que es el camino original que unía Francia con Santiago pero con el paso de los años, los gobiernos aragoneses han ido descuidando este patrimonio hasta los que es ahora, 1000 visitas al año. Es una pena porque es de una belleza incomparable y sería un gran propulsor de la zona. Lo que os he contado viene a colación porque estamos en el albergue apenas 5 personas cuando caben 32. Lo que no ha cambiado con respecto a otras etapas es el haber sido el último en despertarme. ¡Es una gozada esto de hacerlo corriendo!



Disfrutando como un enano
Una vez llegué a Somport, me ajusté la mochila y a buscar la primera flecha amarilla. Ésta se encuentra al lado del albergue Ayssa. Andarás 4 metros por la carretera y ya cogerás un desvío directo al monte. Es un lujo empezar por unos senderos así, descendiendo por verdes laderas bajo la atenta mirada del Pico Aspe (2640 m), entre otros.

Al salir de Somport (1668 m), casi todo el terreno es en bajada donde puedes dar rienda suelta al jabalí que llevas dentro. Es una etapa muy amena ya que tienes los pueblos muy seguidos. El primero en hacer acto de presencia es Canfranc Estación. Me trajo "gratos" recuerdos, aquí es donde finalizó mi rocambolesca aventura en la Senda de Camille. 


El tramo que une las 2 Canfranc (4,4 km) es espectacular. Vas paralelo siempre al río Aragón, zigzageando por bosques cerrados y de vez en cuando te encuentres con pequeños regalos en forma de cataratas o pozas. Me dan unas ganas increíbles de sumergirme pero lo dejaré para otro momento.



¡Todo un lujo!


Una vez abandonas esta última localidad, ya pierde un poco su encanto el paisaje pero entonces recuerdo etapas llanas de Palencia o Burgos y mis ojos se vuelven a iluminar.

Cuando pasas Villanúa (15,8 km) estar atentos a la sindicaciones. Yo iba paralelo al Ecoparque  el Juncarral y casi no me doy cuenta de la bifurcación que marcaba cruzar al otro lado de la carretera. Salvo este incidente, que fue despiste mio, tengo que decir que la señalización es perfecta. No me la esperaba así, sabiendo de la poca afluencia de peregrinos. Muy gratamente, me equivocaba. Está marcado continuamente por flechas amarillas, marcas del GR, conchas y señales con información, entre ellas, las de la Ruta del Santo Grial. Es una ruta circular de 155 kilómetros que prometo hacer en un futuro no muy lejano. Lo que más me gustó son las placas de metal que hay al principio de cada pueblo. En ellas te explica un poco su breve historia, la relación con el Camino de Santiago, los kilómetros que te faltan para llegar y sobretodo, la distancia hasta el siguiente núcleo rural.



Ya queda menos...

Después de atravesar la bonita localidad de Castiello de Jaca (22,6 km), solo queda el tramo final. Cuando ya se empezaba a vislumbrar los primeros edificios, aparece la única cuesta del Camino. No os asustéis, en cuanto lleguéis arriba, os estará esperando Jaca y un parque con su correspondiente fuente. 

Esta vez decido quedarme en el otro albergue de peregrinos que hay, Casa Mamre (11€). Como dice mi madre: - Hay que dar de ganar a todos-. Es un albergue muy grande pero también pensado para otras actividades por lo que el ajetreo por el día es constante. No me importa, lo prefiero a la soledad de otros.


La tarde la disfruto paseando por Jaca y aprovechando que es fecha de mundial, viendo algún partido de fútbol. Grato recuerdo me deja el Restaurante la Campanilla que bajo su eslogan "Patata y caña, la mejor de España", me invita a pasar y razón no le faltaba. Buena ración de hidratos para finalizar la jornada.



                                                                                    SIGUIENTE ETAPA





lunes, 1 de mayo de 2017

KDRTRAIL (30km 1100 D+)

Después de correr Penyagolosa Trail el sábado pasado, me habían salido unas molestias en el pie izquierdo, me comentaron que era tendinitis del peroneo provocado por el sobreentrenamiento. Algo normal si tenemos en cuenta que me pegué 19 horas seguidas corriendo por los montes de Castellón. Me pasé la semana quietecito, nada de correr (Como me costó) y alternando baños de agua fría/caliente en el pie para mejorar la lesión ya que el domingo tenía una cita fija en mi calendario: KDRTRAIL.

Es una carrera de esas que aunque albergue mucha gente, se le puede llamar "familiar". Es una oportunidad única para juntarnos una gran cantidad de amigos y compañeros amantes del trail, cerca de Zaragoza. Puede que para algunos no acumule el desnivel necesario, para otros el paisaje no les transmita nada pero lo que es innegable es el gran ambiente que se forma. 

En Zaragoza hemos formado una gran gama de colores que conjuntan muy bien. El rojo pasión de los "Corredores el Ebro" combina perfectamente con el amarillo de "Correcaminos Alfindén". El tono de moda para pintar los podios es el anaranjado "Trail Running Zgz". La marea azul de "ANDANDAEH" siempre está presente. El color de esta temporada debe ser el naranja porque los montes de Cadrete fueron conquistados por las chicas del "V Reto Femenino 10k". Esta paleta tiene infinidad de combinaciones: Zenit.Twinner, Beer Runners, Grupo 7:45 y un largo etcétera. Los toques indispensables lo forman gente como Manuel Entretenium, patrocinador y amante de este deporte. La alegría del speaker y compañero de televisión, Mariano Navascués. La presencia fija en los podios de Neme Mendieta y Adela De la Cruz. Pero el color predominante sin duda es el verde del "Club Running Cadrete", que han sabido crear una carrera de 10.

Después de ponerme sentimental, vamos a lo que nos concierne. Amaneció el domingo con el miedo a que empeorara la lesión así que tampoco era cuestión de forzar la maquina. En mi caso el amanecer lo vi mientras salía del trabajo después de un largo turno de noche. Para los que me soléis leer, el ir de empalmada ya no me vale como excusa ni novedad. Es más, se está convirtiendo en una tradición.

Antes de entrar al "Bonito"

La carrera iba a ser rápida, el premio de montaña del kilómetro 9 que obsequia al primero en llegar con su peso en cerveza AMBAR siempre es un aliciente, todo sea por la hidratación. Con esto no quiero decir que salgamos todos como locos en busca de esa recompensa, pero si los primeros salen a fuego para conseguirlo, los segundos les siguen, éstos provocan a los terceros y así sucesivamente.

Los primeros metros son muy rápidos, perfecto para seleccionar la situación de carrera y evitar los abotellamientos de otros años. Casi todo el desnivel estaba en el primer tramo, había que dosificar fuerzas. En la llegada al primer avituallamiento (9km) me tomé un gel de 226ers con bien de cafeína para combatir la fatiga, la falta de sueño y así afrontar con garantías un largo y divertido cresteo.

En el kilómetro 20 apareció una enemiga inesperada. En un tramo de bajada por un barranco se me coló una piedra en la zapatilla, justo en la zona donde semanas antes había tenido una ampolla. Notaba como hacia de las suyas y nada más acabar el descenso, paré y me la quité pero el mal ya estaba hecho. El sábado pasado, tras 116 km no me pasó nada y aquí, a las primera de cambio ya la había liado. Cosas de la vida.

Este incidente ya me sacó de la carrera, el dolor no era muy fuerte pero mentalmente solo hacía que pensar: -El berenjenal que me voy a preparar- . Además, provoca que cambies tu pisada para evitar dolores, pasando éstos a otras partes de tu cuerpo. Solo quedaba poner el automático y llegar a meta con el menor destrozo posible.

Cresteando
  Para más aliciente, el siguiente tramo es el que menos me gusta. el "Bonito" curiosamente es mi parte más odiada. Un barranco de casi 2 kilómetros muy estrecho que me da sensación de claustrofobia. Se me hace interminable y este año, la vegetación estaba muy densa, lo que me provocaba aún más agobio.

En el tramo final te juntabas con los compañeros de la carrera corta. El ver gente me dio alas ya que había afrontado casi toda la carrera en solitario y así llegamos a la meta en poco menos de 3 horas. Ahora tocaba desprenderse de la zapatilla y ver el "cuadro" que me había preparado. Toda cábala se quedó corta. La ampolla de semanas anteriores había explotado y dentro de ella se había formado otra. Esto, sumado al dolor de la lesión, había formado un bodegón digno del pintor más retorcido.

Pero esta circunstancia no podía empeñar la mejor parte de la carrera. El almuerzo que nos tienen preparado al finalizar. Entre cervezas, risas, jamón, premios, patatas, fotos y más jamón, dábamos por concluida otra genial mañana. ¡Ahora por fin tocaba irse a dormir!

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 02:54:07
Clasificación general: 29

Participantes: 174

                                          BANDA SONORA DE LA CARRERA






miércoles, 2 de marzo de 2016

X CARRERA DEL EBRO

Por segundo año consecutivo tocaba participar en el trail más cercano que tengo de mi casa: "X Carrera del Ebro", que transcurre por los campos de maniobras militares de Juslibol ( No os preocupéis, ese día no están en activo). La primera vez que me enfrenté a esta carrera fue una experiencia bastante dura, sufrí como nunca debido a la nula preparación con la que llegué. Acababa de aterrizar de los Carnavales de Tenerife y mi cuerpo aún estaba en modo "chicharrero". 

Pero como ya había pasado un año, la mala experiencia había prescrito, los malos recuerdos deambulaban escondidos por mi mente así que decidí apuntarme. Afortunadamente, los carnavales habían sido ya hace 2 semanas por lo que llegué en mejor condición física. Aprovecho estas lineas para animaros a todo el mundo a que viváis los Carnavales de Santa Cruz de Tenerife. ¡Son una autentica locura de color, ambiente y pasión!

Centrándonos otra vez en la carrera, el fin de semana presagiaba unas condiciones climatológicas bastantes negativas. Ésto se confirmó el sábado, en la recogida de dorsales. La gente que ahí nos reunimos, tuvimos que esperar durante más de una hora bajo una recia lluvia hasta que nos dieron la bolsa del corredor. Por parte de la organización, ésto fue un descalabro absoluto aunque por lo que comentaron, la culpa fue de los gerentes del recinto donde se llevaba a cabo. No obstante, eso no impidió que llegara a casa empapado y con los pies congelados.

Contra todo pronostico y como acto de buena fe por parte de Júpiter a cambio de lo ocurrido el día anterior, el domingo amaneció soleado. Ahí nos juntamos un gran número de ANDANDAEH dispuestos a dar guerra.



En la salida nos juntamos Quique, Jorge y yo. No quería precipitarme al principio porque recuerdo que el año pasado, los primeros 10 kilómetros se me hicieron interminables. Así que salimos a un ritmo vivo pero sin forzar. Salvo Jorge, que su lema es siempre "A fuego hasta reventar" y a los pocos metros ya lo perdimos de vista.  Nada más adentrarnos en la zona militar empezaron a verse los primeros charcos de barro que ya nos acompañarían durante todo el trayecto. El que también nos acompañó durante el primer ecuador de la carrera fue nuestro querido cierzo. La suma de este último con la acumulación de barro en las zapatillas, hicieron esta parte muy dura.

En el kilómetro 11 el recorrido se suavizó, dando paso a senderos en bajada y falsos llanos ideales para correr y hacer el cabra. Está segunda parte se me pasó volando, la disfruté muchísimo. Además, las sensaciones eran tan buenas con respecto al año anterior, que me insuflaba energía extra.



En la parte final mientras estaba realizando una bajada, me adelantó un corredor como si fuera una exhalación, me quede alucinado. Pero seguidamente me fueron adelantando más a un ritmo muy fuerte, entonces me dí cuenta que eran los primeros clasificados de la modalidad de 14 kilómetros. 

Para acabar, entramos en la zona de la ribera del Ebro. Nos quedaban 4 kilómetros de llano que se hicieron muy largos por su monotonía. Según me rebasaban los corredores de la modalidad corta, me intentaba juntar a ellos pero enseguida me descolgaba y así hasta que llegamos a la meta. Al final paré el cronometro en 2:27:14. Curiosamente solo 2 minutos mejor que el año pasado, pero con sensaciones totalmente opuestas. Es verdad que la climatología no ha acompañado y eso ha repercutido en las marcas finales en comparación a las del 2015. 

Muy contento con mi experiencia personal pero conmocionado a la vez porque un compañero, Daniel, perdió la vida en esta misma carrera a causa de un paro cardiaco a pocos kilómetros de llegar a meta. No es momento de entrar en discusiones o  comentarios sin fundamento que he tenido que sufrir estos días sobre si la gente se apunta a carreras muy exigentes sin estar preparados o cosas así. No hablen sin saber ni del tema ni de la persona en cuestión. Este tipo de hechos le pueden ocurrir a cualquiera, es verdad que los reconocimientos médicos pueden detectar algún fallo congénito, pero no pueden evitar estos desenlaces.

Dar muchos ánimos a la familia y amigos. Una fiesta del deporte se transforma en un día negro y por nuestra parte solo nos queda darle una despedida como se merece. Todo aquel compañero que quiera acompañarnos en su último adiós, vamos a hacer una quedada especial el sábado por la zona donde se llevó a cabo la carrera. Os dejo el enlace con toda la información:

                             https://www.facebook.com/events/1047061475361484/

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 02:27:14
Clasificación general: 94

Participantes que acabaron: 837


jueves, 5 de marzo de 2015

IX Carrera del Ebro

Después de 2 años intentándome apuntar a la Carrera del Ebro ( Trail de 30 kilómetros) y no poder hacerlo por diferentes motivos, en 2015 por fin lo conseguí aunque viendo el resultado final, lo mejor hubiera sido dejarlo para el año siguiente. Sin duda, la carrera donde más he sufrido pero no por ello la más dura.

Todo empezó a la hora de programar el calendario de principio de año; poder compaginar trabajo, carreras y vacaciones. La verdad que todo me cuadraba perfectamente pero, iluso de mi, no deje mucho espacio de diferencia entre las dos últimas variables. El caso es que 10 días antes de la mencionada carrera, estaba cogiendo un avión destino a los Carnavales de Tenerife. Mis días en esa maravillosa isla se pueden resumir en mucha guasa, abundante comida, demasiados ginctonics y por supuesto, poco descanso y nulo entrenamiento.

Así que me planté el domingo con el cuerpo no muy bien preparado pero con la inscripción pagada y las ganas de correrla por primera vez, no había excusas para echarse atrás. Allí me junté con mis compañeros de ANDANDAEH, calentamos un poco y nos dirigimos a la zona de salida.


Al ser una carrera organizada por varias unidades militares, la salida se iba a llevar a cabo mediante una "salva de armas" y aunque nos avisaron por megafonía, eso no evitó que todos nos asustáramos al oír semejante petardazo. Nos pusimos los tres Jorges juntos con la idea de ir a un ritmo de 4:30 pero nada más empezar la cuesta que nos llevaba hacia Juslibol mi respiración entrecortada deparaba un futuro incierto. En el kilómetro 2 ya me había quedado solo y las sensaciones no eran nada buenas.

Iban pasando los kilómetros y el terreno no daba un respiro, los primeros 11 fueron en constante subida no muy pronunciada pero que eran un autentico rompe piernas. Puedo asegurar que esta parte de la carrera es donde más he sufrido de todas en las que he participado. Mi mente se debatía entre abandonar o aguantar como pueda aunando al espíritu militar tan presente durante todo el recorrido. Pasado este primer tramo, empezó una zona mucho más llevadera con una prolongada bajada. Creía que iba a ser positivo, pero nada más lejos de la realidad, cada pisada fuerte que hacía repercutía en mi rodilla izquierda. Notaba que "bailaba a su son".



Para más inri, el adelantamiento de corredores era constante, situación no muy favorable para mi ya maltrecho optimismo. Decidí dejarme llevar, ocultar el reloj y no forzar en ningún momento para evitar posibles lesiones ( Los pinchazos de la rodilla no me daban buena espina ). Como buen aragonés, la idea de abandonar se nos puede pasar por la cabeza, pero tenemos que estar muy mal para llevarla a cabo ¡Cabezones ante todo!

En el punto 25 nos juntábamos los corredores que habíamos elegido la modalidad de 30 kilómetros y los de 11. Fue un soplo de aire fresco ya que después de dos horas viendo como me iban adelantando corredores, ahora por fin era yo el que adelantaba. Fueron los mejores momentos de la prueba hasta que pasamos Juslibol y a falta de dos kilómetros el terreno se volvió asfalto. Ahí se me juntaron todos los males, al dolor de rodilla se unieron pequeños calambres. Solo pensaba en cruzar la meta y tumbarme en el césped.



Ese ansiado momento llegó después de 02:29:46 sufriendo. Fue una mañana muy dura pero para nada me arrepiento ya que como dice el refrán: "Lo que no te mata te hace más fuerte".

A las conclusiones que llego es que el cuerpo no es una maquina, necesita un tiempo para recuperarse de ciertos excesos. No puedo esperar no sufrir en una carrera a la que no llego preparado. Empiezo marzo con una mala experiencia pero espero cerrarlo por todo lo alto, voy a participar en mi primera ULTRA; II Trails Nogueruelas. Un recorrido de 70 kilómetros en el que debo llegar en mejores condiciones. Tenía pensado ir a las Fallas de Valencia, pero igual hay que pensárselo mejor...bueno....¡Si solo voy un día tampoco pasa nada!¡Amunt Valencia!


¡Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 02:29:46
Clasificación general: 252
Participantes: 824



                                 BANDA SONORA DE LA CARRERA